
viernes 25 de febrero de 2011
¿Recuerdas cómo era La Radio?

sábado 1 de enero de 2011
Pòngale por caso... encaso
Encaso es un hàbito, una adicciòn y una dosis necesaria que alimenta, que nutre y enflaca. Encaso es una telaraña que atrapa o amedrenta, una red anòmala, bicèfala, hiriente e inofensiva.
Encaso es un gobierno de mayorìa absoluta, cuyas elecciones se dieron en la farahouse al calor de las chelas. Encaso es un pequeño lujo burguès que no cuesta nada y nos va la vida en ello.
Encaso es una comunidad imposible! Un grupo de gruppies que besa y da autògrafos a sus estrellas favoritas, que colecciona pòsters en forma de fichas que la luz del dìa siguiente diluye.
Encaso es un fusil disparando verdades colectivas o ìntimos pensamientos teñidos de dolor y ansia, de alegria y vanalidad, pòlvora que al explotar mata y acomoda. Encaso es una idea, un rayito de luz que hace que el polvo se vea, que el humo del cigarro se convierta en arte.
Encaso es una sopa calientita cuando afuera hace frìo, un golpe en el dedo chiquito del pie, lo bueno y lo malo de estar vivos. Encaso es un puño que paraliza, que empuja, que abraza.
Encaso es una causal de divorcio y un vàlido motivo para enamorarse, el futuro amenazador y el càlido refugio de una vieja historia. Encaso es tu reflejo con una buena compañia al lado… alado, completo, asqueroso y fràgil, lloròn y valiente, poderosa y absurda.
Encaso es algo serio, si no desliza hacia abajo prueba a ponerlo al revès, si se iluminan tres lineas rosas, felicidades: estàs a punto de parirlo!!!
arafly
domingo 31 de octubre de 2010
domingo 22 de marzo de 2009
Diez años!!!

lunes 9 de abril de 2007
El viaje...


Cuando éste se percata de que una vez están cayendo en el agujero de siempre, hace malabares por mantener unidas las micrométricas piezas que con tanto trabajo ha reparado, mientras que una pinza de corte, una llave de cruz y un sinfín de herramientas caen sobre su cabeza por el descontrolado descenso. Cuando logra tener las manos libres y en vista de que no pudo rescatar nada del trabajo que estuvo haciendo, se conforma con lanzar una larga lista de blasfemias en dirección de la cabina de Capitán quien en vano intenta tener autoridad sobre el tablero de control de la Maria Tijuana, la cual sigue en franca picada.

Al final su cabina queda hecha un absoluto caos, miles de cosas vuelan en ese pequeño espacio sin que ella pueda evitarlo. Al final del descenso ya en calma, su cabina es ocupada por una gran montaña de ropa, pastillas de colores y objetos personales variopintos. Observa detenidamente el desorden, bosteza en silencio resignada, mientras resbala dentro de una diminuta falda, mete sus radiantes piernas en un par de medias transparentes y se abrocha el único botón de la blusa. Se ve al espejo y verifica que todo esté en su lugar… sonríe.

Rebusca en su cabeza los sueños aún frescos pero no consigue recordar nada de la estéril noche, se acerca a la ventana y se da cuenta que el descenso de la nave ya término. La cabina del Pirata no muestra daño alguno ya que, como todo viejo lobo de mar, ha tomado medidas que impidan que su tesoro se vea deteriorado: un acervo bibliográfico que la mismísima Alejandría envidiaría, cientos de libros de todos tamaños y espesores caprichosamente ordenados por épocas históricas descansan en finísimos muebles de maderas exótica acompañados por una, también envidiable, selección de vinos.
Revisa que todo esté bajo control y tomando sus lentes de sol, se asoma por la ventana: el paisaje le ofrece un negro más profundo que todas las noches juntas y fija su mirada en la delgada luz azul que lejana le indica que todo está a punto de comenzar. Con la taza del café en mano sale de su habitación, camina el estrecho pasillo principal de la nave, va recorriendo una a una las cabinas asegurándose de que la Muda y el Mico ya están despiertos, voltea hacia la torre interna y con la mano del garfio levantada saluda al Capitán Vinilo, quien responde de mala gana.

El Pirata lo toma de los pies sacudiéndolo con dificultad, ya que las botas hacen del cuerpo del Sr. Lagarto un pesado bulto. No despierta. Prende otro cigarro buscando la estrategia adecuada en el preciso instante en el que entra campanita quien comienza revolotear alrededor de la cabeza del reptil. Con su diminuto, pero puntiagudo badajo inicia a propinarle una serie de sutiles piquetitos en la nariz que al cabo de unos segundos terminan despertándolo. Un estridente estornudo que retumba en toda la Maria Tijuana, indica a toda la tripulación que es hora de iniciar el día.
Flotando lentamente pero pendiendo de un mismo hilo, todos avanzan expectantes de lo que les espera en esta jornada. Una vez que han llegado al origen de la luz, se asoman y sus ojos se encienden al admirar el hermoso planeta azul. Se dice que para ciertas cosas no tenemos memoria y la contemplación de éstas, nos hace sentir que es la primera vez que las vemos. Esta es la exacta sensación que conmueve a los mariatijuanenses al ver desde arriba y en todo su esplendor, la tierra.
Nostálgicos por los recuerdos que los agolpan de su estancia ya lejana en ese hermoso planeta, van soltándose del hilo que los mantenía juntos. El Mico ahora va detrás, pero cercano para proveer de las cosas que los demás van necesitando para el viaje.
La Muda se acerca al Sr. Lagartija y al Pirata, en cuyas manos pone una hermosa red de pescador hecha con extraños minerales, que éstos toman de los extremos, mientras resbalan en par hacia el interior de la orbita terrestre.
Ella sigue solo un paso detrás de ellos. El Mico los observa y desdobla un gran portafolio con miles de sofisticados aparatos que miden cada una de las cosas que necesita ser medidas para la pesca recién emprendida de las estrellas brillantes.
El Sr. Lagartija aún adormilado pero atento, parece más emocionado que otras veces, sus grandes ojos se abren aún más al ver que en esta ocasión hay estrellas grandes, mientras el Pirata pone especial atención a las estrellas mas pequeñas para no perderlas.

Siguen avanzando y después de algunos minutos, se dan cuenta que la red que llevan es ya insuficiente para lo que han pescado. La Muda se acerca, abre un pequeño contenedor que succiona las estrellas y libera la red para que sus compañeros puedan seguir haciendo su labor.
Esta vez las horas pasan y no logran terminar, al Mico se le ve cansado y de mal genio, la Muda intenta en vano pasar el tiempo maquillándose por enésima vez, mientras que el Capitán ha ya hecho varios llamados a la tripulación para ver si todo marcha correctamente. Pirata y Lagarto prosiguen la recolección, exhaustos pero con una emoción que los desborda.
Después de algunas horas terminan. La Muda ha llenado ya más de dieciocho contenedores sabiendo que la pesca esta vez fue más que otras veces, pero sin la más pálida idea de cuánto llevan dentro de esas pequeñas cajitas a las que la Muda se aferra enérgicamente. El Capitán los espera ya en la puerta de la nave evidentemente preocupado por la tardanza, una vez que los ve acercarse, respira aliviado. Ya dentro del salón central de la Maria Tijuana, van abriendo cuidadosamente una a una las cajitas.
lunes 26 de marzo de 2007

La tripulación va hilando una a una las estrellas, hasta formar una gran tela multicolor que cubre toda la sala principal de la nave. Esta vez se desborda ocupando cada uno de los rincones de la Maria Tijuana, el gran manto toma vida y sale al espacio creciendo hasta transformarse en un gran manantial que va tintineado música que el aire se encarga de divulgar por todo el universo.

El primer sonido que se escucha es un gemido de la Muda quien se estira para evitar el llanto. El Capitán ha perdido el casco y atemorizado sigue conduciendo la Maria Tijuana, quién sabe a dónde. El Mico intenta en vano detener al Sr. Lagartija que baila frente a un espejo y suelta la última bocanada de humo que le ha dejado el paseo, mientras el Pirata sostiene en sus manos un extraño sobre luminoso con la leyenda: devuélvase al remitente.
jueves 15 de marzo de 2007
miércoles 14 de marzo de 2007
martes 13 de marzo de 2007
Camino hacia ningún lugar, allá vamos...
Todos los elementos del concepto "En Caso de que el Mundo se Desintegre" son una idea original de Trans Producciones. Copyright 1998/2006 & COPY canaltrans.com Radio ECDQEMSD Todos los derechos reservados. Registro de propiedad intelectual Nº 041498. Las Ilustraciones son creación del talentoso Fer Alejandrez. La protección corre a cargo del Niño Elefante. Lo unico que hice fué: (re) (des) (trans) scribir lo que hace sentirme una verdadera desintegrada.